PASIONES DE UN LOCO INSOMNE
miércoles, 8 de febrero de 2012
NIKOLAJ GRANDJEAN - CARRYING STARS
INTRODUCCIÓN
Nikolaj Grandjean es uno de los talentos emergentes más interesantes, reflexivos y prometedores del panorama internacional, si bien sus incursiones en el mundo de la música no son precisamente recientes, con una sólida carrera de más de quince años a sus espaldas. “Carrying Stars”, su primer álbum como solista, es un soliloquio trágico, descarnado y punzante, tan cargado de emociones como repleto de tonalidades, rocoso y etéreo, desquiciado en su dolor y acuciante. La rúbrica altisonante de una mano sinuosa. Y es que Nikolaj Grandjean es, ante todo, un artista herido de melancolía.
Originario de Dinamarca, la historia de Nikolaj es, en sus propias palabras, “una historia de adaptación y contrastes”. Tras el divorcio de sus padres, el joven Nikolaj se ve empujada hacia una bifurcación en el destino irónica y cruenta. Por un lado, la vida junto a su madre se perfila como un festival constante, rodeado de artistas decadentes, poetas y pensadores de izquierda. Por otro, su padre se yergue, de cinto prieto, como una figura estricta y conservadora, la antítesis de toda espontaneidad. Y he aquí que Nikolaj descubre el placer de la música, el privilegio de la composición propia, la letra honesta y los acordes de uno mismo.
Durante años, deambula de banda en banda exigiendo un hueco para su creatividad, y a pesar de algún que otro éxito frugal, “la dominación mundial” que tanto ansía se le muestra esquiva. A finales de los noventa, comienza a escribir para otros artistas, consiguiendo incluso la nominación a un Grammy danés. Pero no es hasta la formación de Luke, junto a Tanja Thulau y Mikkel Hess, cuando Nikolaj encuentra, por fin, un cauce estable para su talento. Coqueteando con la electrónica, la bossa nova y el jazz, Luke, una de mis bandas favoritas, presenta una musicalidad dulce y relamida, casi líquida, sencilla y amable. Pero tras dos álbumes en el mercado, Nikolaj presiente un cambio de guardia, un golpe de timón arriesgado pero necesario, y dejándose las letras de su nombre en el camino, emigra hasta el siguiente capítulo de su vida, y llega a nosotros como N* Grandjean, lustroso y reluciente.
Y disfrazado de su alter ego, Nikolaj da rienda suelta a su locura musical.
Doce poemas de amor decrépito y rabia. Doce lamentos como doce rosarios por cuaresma. “Carrying Stars” es un monumento a los corazones rotos.
CANCIONES
Island (4:30) - “Gracias, Madre, por los ojos que encuentro, por esa visión tan honrada que me eleva, por lo que veo en el espejo, en tu espejo” - con estas inquietantes palabras abre Nikolaj “Island”, el primer corte de “Carrying Stars”, y en apenas unos segundos nos veremos inmersos en la inenarrable corriente de sentimientos que es este álbum debut. Una guitarra desnuda, la insinuación de una tímida percusión, y esa voz tan profunda y congestionada de Nikolaj, enfrentándose a la épica del violín, y desenvainando el alma sin contemplaciones. El folk de los insomnes.
http://www.youtube.com/watch?v=Y0tLz72GTeM&feature=related
Heroes and Saints (4:59) – Increíblemente dulce y conmovedora es “Heroes and Saints”, favorita de todo aquel que la escucha, romántica sin ser melindrosa, tierna sin ser sensiblera. Un downtempo acústico y sincero, lúcido en sus estribillos y delicado. “Entre tus brazos está el fuego perfecto. Que Dios nos libre de quemarnos. Los héroes y los santos están de nuestro lado; de nuestro lado”. La voz evocadora del tenor Mikkel Lomborg, amigo personal de Nikolaj y tan presente en este álbum, parece derretirse en la distancia, manando en ecos gríseos su calor tornasolado. Emocionalmente insuperable.
http://www.youtube.com/watch?v=ZBxnLdp6sr4
Wake upWith me (3:23) – Un corte mucho más acompasado y encendido, “Wake up With me” es un regalo musical, un poliedro construido con piezas someras, volátiles, que entran en ebullición al mezclarse las unas con las otras. El ajetreo constante de la guitarra pulsa sobre los coros en estratos, y soterrados hallamos al violín, quejumbroso, y a ese retintín casi robótico y anticuado del xilófono. Hay una desesperación casi sensual en la voz de Nikolaj, una impaciencia erótica ciertamente ingenua. “Envíame tu lucidez, pásame tus principios. Cuéntame tus visiones o tu verdaderas inhibiciones y tu vanidad”. La impaciencia de los amantes en los versos de un poeta callejero.
http://www.youtube.com/watch?v=_wXHpmTtvtA (grabación casera)
A Shadow (3:52) – Sobre una base de crujidos electrónicos y palmas rítmicas se eleva “A Shadow”, una canción que se me antoja a jazz viejo y a reggae escandinavo, a bohemia de madrugada y borrachera suicida. Quizá sea esa cualidad escalonada en la voz de Nikolaj, o tal vez ese tartamudeo de la cuerda en un rincón, pero la melodía huele a un Mediterráneo desleído y a Caribes desconcertados. “Hasta que respires aquí, en mis brazos, iré muy lejos. Hasta que tus ojos se eleven; una vez más, se eleven”. Incluso en los midtempos, Grandjean esboza esa nostalgia furiosa que tan perfectamente lo define.
http://www.youtube.com/watch?v=6x_0athrtrc&feature=related (grabación casera)
Shift to Reverse (3:57) - “Shift to Reverse” habla de un alto en el camino, un giro radical y la aceptación de la derrota. Un canto al que se escabulle por entre las rendijas del muro, en lugar de esperar sentado a que venga a desmoronarse. Y lo hace en clave de soul casi jamaicano, rozando por momentos al llamado “lovers rock”, un subgénero del reggae que creció en los sesenta. “Me siento aquí y me rindo a la diversidad de tus bellos caminos, a tu incapacidad para sentirte plenamente satisfecho, a la inteligencia con la que me ves. Cambio a dirección contraria. Elijo con quien luchar y mido mis palabras”. Suficientemente claro, ¿no creéis?
http://www.reverbnation.com/artist/song_details/6359712
The First Picture (2:07) – Apenas dos minutos de auténtica descarga emocional, de catarsis sentimental y añoranza, “The First Picture”, recogida en un sinfín de compilaciones, es una verdadera joya. Esta canción, por sí sola, podría justificar la existencia de “Carrying Stars”. Sin más. De la mano de ese carraspeo de los viejos vinilos, tan reconfortante y ajeno al mismo tiempo, susurra en acordes simples la melodía, y una voz apocada, traída desde el pasado, nos narra la maravilla de días soleados teñidos ahora de sombras. “Tal vez me comporte como un loco. Estoy deprimido y te echo de menos. Te tuve y te abandoné. Dios sabe que nunca fue mi intención”. Firmado por todo aquel que una vez creyó amar.
http://www.youtube.com/watch?v=Of20v7xx86s&feature=related
Love Rocks (3:55) – Un midtempo enrevesado, cuajado de matices y dividido en esferas melódicas, “Love Rocks” posee un cierto cariz enrabietado, a pesar de la sumisión total que se desprende de la letra. “Nunca supe lo perdido que estaba hasta que te encontré. Jamás supe lo que significaba sentir a alguien”. Adoro esa maraña de sonidos que se contonea por debajo del estribillo, ese malabar vocal procedente, una vez más, de la garganta excelsa de Mikkel Lomborg. La blandura casi melosa de la percusión, palpitando apenas junto a la cuerda afiladísima, me resulta sublime. Una de las luces de un álbum sin sombra alguna.
http://www.youtube.com/watch?v=jKv8XxPHX5E
Story to Story (4:15) - “Story to Story” bien podría ser una balada desperdigada sobre la costa de Siracusa, o tal vez una cantinela meciéndose sobre las olas del Egeo. Tiene ese aire trágico de amores suicidas, de crímenes en el acantilado y remordimientos aventados en el arrecife. Quizá el intenso nerviosismo de la mandolina, o ese quejumbroso repiqueteo de los violines, tristísimos, o tal vez la salve desgastada del piano, exhausto. Y la voz de Nikolaj, con el llanto en las consonantes, mostrándose tan herida y desesperada. “Sobre un océano de verde, en un campo lleno de lluvia, recojo mis trastos, encajo mis poderes para admitir la derrota. De historia a historia. Del dolor a la abundancia”. ¡Impresionante!
http://www.youtube.com/watch?v=4ZVN0JcFHMI
Uncuff Me (3:46) - “Carrying Stars” es un libro de poemas acústicos, desprovistos de todo artificio, orgánico y visceral, y “Uncuff Me” es una de las tonadas más transparentes y honestas de la compilación. Basa toda su elocuencia en la simplicidad de sus formas, en la combinación de los silencios, en la alternancia de los acordes, y como único acento, el profundo garganteo del cello, siempre pomposo y dramático. Y aquí se nos muestra Grandjean como el brillante escritor que es con uno de los versos más concisos y perfectos que recuerdo: “Amor, tenemos demasiadas preocupaciones como para decir nada; están ocurriendo demasiadas cosas como para recuperar el dolor, o lidiar con la sed, o arrepentirse adecuadamente. Centrémonos en lo importante, por una vez, y es que me quieres y te quiero”. Chapeau.
http://www.youtube.com/watch?v=yqlVmyf4Wa8
Lift Down (4:50) – Hay algo profundamente tierno en “Lift Down”, una cualidad conmovedora, como esa ingenuidad tan boba de los adolescentes enamorados, envalentonados de pura inexperiencia. De nuevo un aire tropical, sazonado de fríos daneses, la ligereza de una percusión que casi se evapora y huele a calipso en la distancia, y esa voz en confesión de Nikolaj, sobrio y desnudo frente al espejo de sus temores. “Ya nunca más me escuchas, y necesito ayuda, porque estoy solo”. La franqueza de su composición, a la que tanto se aferra el artista, resulta admirable en un baile de máscaras a media luz y medias caras en absoluta sombra. “Lo intentaré con más fuerza que nunca” -promete Grandjean. Dicho queda.
http://www.goear.com/listen/089ce90/lift-down-nikolaj-grandjean
Rain Come (5:08) – El contraste entre la grandilocuencia de la voz portentosa de Mikkel Lomborg, y la almibarada docilidad del color vocal de Nikolaj brilla especialmente rutilante en “Rain Come”, un corte que sabe a cierre y a conclusión, y que, en un sentido, ejerce como tal. Tras el runruneo de la lluvia, la melodía, a veces sostenida, a veces suprimida, abraza ese cantar descarnado de Grandjean, siempre al filo del quiebre, dibujando una canción íntima, vehemente en su sentimentalismo. “A pesar de todo, soy un hombre, de algún modo, y me enfrentaré a las cadenas en las que me atrapaste, al contrario que tú, me enfrentaré a las cadenas mientras intento erguirme. Admiro tu poder, tu habilidad incansable para salirte con la tuya”. Exquisita la sutileza de su confección.
http://www.youtube.com/watch?v=oUPAI3fuyZQ
Love Rocks Epilogue (3:44) – Nikolaj Grandjean cierra “Carrying Stars” con una composición absolutamente magnífica, mostrándonos la profundidad de su sentido musical, su complejidad artística y su valentía. Cercano a los inviernos eternos del prodigioso Arvo Part, “Love Rocks Epilogue” podría bien adornar cualquiera de los álbumes de The Cinematic Orchestra, o tal vez concluir la banda sonora de algún drama escandinavo. Una oración de cuerdas malheridas, desangrándose unas junto a otras sobre el sonido helado del minimalismo más ambiental, un cuerpo armónico hipnótico en su desesperanza. Pocos artistas mainstream se atreverían a cavar tan profundo y nadar tan lejos. Tan sólo los verdaderamente inspirados. Y Nikolaj es uno de ellos.
http://www.reverbnation.com/artist/song_details/6359754
CONCLUSIÓN
Hay algo muy cálido y reconfortante en la prístina blancura musical que arrastran los vientos desde Escandinavia. Ya sea la vanguardia dance del continente, o la elegancia de los parajes desérticos instrumentales, ora una bossa nova teñida de nieve, ora una complejidad cinematográfica y melódica sin parangón. Sea como fuere, del norte de Europa peregrinan como en tropel cien y un genios de sonrisa quebrada y brillante melancolía, y todos ellos me enamoran por igual.
Nijolak Grandjean ha demostrado con “Carrying Stars” que su pureza trasciende demasiadas barreras como para morir asfixiada en el a veces agobiante paradigma del pop, y cargado de muchas tablas acústicas y un trovar a medianoche nos sorprende con un álbum rutilante, diseñado para crepitar junto a la chimenea y hervir a la orilla del café, para embelesarse en los cristales helados del invierno, y chispear cuando la primavera llegue a desperezar las corolas. Un compendio de poemas tiernos y desarraigados, canciones aterciopeladas y voces acongojadas.
“Carrying Stars” es la promesa de un artista destinado a serlo.
Gracias. Un saludo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
